Colectivo Ornitológico Cigüeña Negra - Cocn

Inicio Ponencias

Colaborar

       VIII  Reunión  del  Grupo  Ibérico  de  Aguiluchos   

 

    Ponencias  

 

TÉCNICAS DE REHABILITACIÓN Y LIBERACIÓN DEL AGUILUCHO CENIZO  (CIRCUS PYGARGUS) EN EL CENTRO DE RECUPERACIÓN DE AMUS.
AMUS
Alvaro Guerrero Mallo; Antonio Pinilla Torres

 

Afrontar la asistencia médica de un animal salvaje herido, es ya por si sólo un planteamiento muy serio supeditado a un objetivo complejo que requiere no sólo de unos buenos conocimientos técnicos en no pocos campos de disciplinas muy diferentes, sino igualmente de todo un equipamiento e instrumental muy especializado y por supuesto de unas instalaciones variadas y extremadamente exigentes según los distintos procesos por los que vaya atravesando el paciente, y sobre todo, de una inmedible dosis de entrega, paciencia, prudencia, ética y amor por lo que se está haciendo.

Si adicionalmente, consideramos que nuestro trabajo va proyectado única y exclusivamente a devolver con todas las garantías a ese animal a su medio primitivo, la cuestión se empeora ostensiblemente reduciendo a un estrechísimo margen el éxito de nuestras pautas terapéuticas y de intervención propiamente dichas. Y a veces, por ejemplo muchas veces,  se obvian o pasamos muy soterradamente por la acepción psicológica que igualmente debemos instaurar o no modificar y por ende ecológica en nuestras aves enfermas. Y caemos por inercia, en plantear  protocolos puramente terapéuticos,  clínicos, de rehabilitación, de liberación...menospreciando o no dándole la importancia que realmente tiene la salud mental de ese animal al que estamos asistiendo.

Fuera como fuese y sin pretender profundizar más que el comentario hecho (no es objeto de este escrito ) queremos constatar la dificultad a la que está sometida la acción médica en fauna salvaje por un sinfín de motivos, pero sobre todo por que la actividad en sí misma, demanda de grandes requerimientos y de éstos  (quizás para asombro de muchas personas) una mínima porción tendrían que ver con  la disponibilidad económica en la que navegue la gestión del propio Centro. Pensemos por un momento, las posibles demandas de una Avutarda adulta que ingresa con un disparo por perdigones de plomo y con una fractura abierta y contaminada en metacarpo, o un Avetorillo con un compromiso orgánico alto por un periodo de inanición dilatado, o un Gavilán con una fractura con minuta en húmero, hipovolémico, inmunodeprimido... y con un estrés de captura que lo conducen a una muerte segura, o un Martín pescador con evidentes signos neurológicos  de un trauma craneal y que cursa con ataxia, disfunciones del  miembros pelviano y torácico, temblores, o un pollito de pocas horas de vida de Ganga que hay que criar para claro está liberar, o un Buitre leonado intoxicado, con una ayuna de varios días y con una sucesión de problemas multiorgánicos considerables...o un Aguilucho cenizo con un politraumatismo por colisión contra un vehículo. La polaridad tan abismal que existe entre estas especies en cuanto, por ejemplo sólo hablando de manejo a plantear, ya resulta tarea cuando menos para anegarse en más que serias reflexiones, ¿No? Pues todo esto o algo con mucha similitud ha sido la nota dominante en las atenciones sanitarias ofrecidas a la especie que hoy nos ocupa y que por razones de sus especiales necesidades derivadas de su estancia en cautividad hemos creído de interés comentar. Pero decir con humildad que no es nada que hayamos descubierto, ni el hallazgo del método , ni tan siquiera de lo que puede llegar a funcionar mejor. Simplemente arrojamos sobre la mesa nuestra particular y modestísima experiencia para por supuesto someterla a análisis y enriquecerla (en un plano clínico, de recuperación y liberación )  con una especie que nos ha ido sorprendiendo con el tiempo, y no poco.

Así, en nuestra exposición hablaremos de las lagunas en las que aún buceamos y de cómo pretendemos flotar y ojalá nadar y además rápido. De cómo nos enfrentamos a un ave altamente estresable, casi neurótica nos atreveríamos a decir y con una particularísima composición anatómica-fisiológica y de cómo esta condición inherente a esta grácil rapaz que permanece horas y horas volando influye de manera muy notoria en los parámetros médicos, de manejo y de alojamiento. De cómo el origen traumático o las fracturas óseas protagonizan el pronóstico de los ingresos y de cómo el necesario abordaje quirúrgico determina  todo un tratamiento ulterior. Este cuadro, volvemos a decir, casi siempre traumático, en el que hay un compromiso óseo focalizado en la mayoría de las ocasiones  en el miembro torácico, nos hace trabajar contra reloj.

Existe igualmente un riesgo añadido generado por la larga exposición temporal del ave en tratamiento (no olvidemos la naturaleza migratoria de esta rapaz con ciclos fenológicos tan estancos y rápidos ) y múltiples problemas por la propia sinergia que genera una cautividad con un manejo alto (antibioterapia, cambiado de apósitos y limpieza del área en el que se ha practicado la cirugía, terapia pasiva de las articulaciones no involucradas...) que pueden provocar un aluvión de contrariedades y a veces patológicas- parasitosis, micosis, bacterianas...- y otras originadas por la propia alimentación, instalación, estímulos inadecuados o perchas inapropiadas  (pododermatitis séptica “ clavos”, lesiones en alula y/o carpo, rotura de rémiges o tectrices...

Con todo, las pretensiones de esta exposición van más allá de una disertación médica de que técnica de osteosíntesis  utilizar en la inmovilización de una fractura determinada, ni de las terapias farmacológicas ante pacientes con colisiones o luxaciones en articulaciones torácicas...¡no! hablaremos de los fallos, de las escasísimas posibilidades, de lo que sabemos que ya no funciona, de cómo el grueso de un trabajo multiespecífico se especializa, es decir, aprende a pensar y actuar según una especie con una alta exigencia de atenciones, que si no son cubiertas a su debido tiempo es como la pirámide a la que con una sola ficha que se le retira es suficiente para toda entera desmoronarla. Nuestro reto, es devolver a un pájaro  muy exigente a su medio en el menor tiempo posible, con todas sus cualidades físicas y psíquicas inalteradas, instaurando un plan de acción lo menos invasivo, lo más inocuo....

AMUS (Acción por el Mundo Salvaje)

amus100@hotmail.com

Teléfonos: Oficinas. 924 520 428

Centro de Recuperación: 924 124 051.

Apdo.6. 06220 Vca de los Barros. Extremadura. España.