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       VIII  Reunión  del  Grupo  Ibérico  de  Aguiluchos   

 

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Resumen - El Aguilucho Cenizo (Circus pygargus) en el parque natural del Prat de Cabanes – Torreblanca (Castellón). Estudio de una población nidificante sobre vegetación natural en zona húmeda.
 
Gregorio Ros Montolío y Jesús Tena Caballer

Resumen

Entre los años 1997 y 2004, se realizó un estudió sobre la población reproductora de aguilucho cenizo (Circus pygargus) en el parque natural del Prat de Cabanes – Torreblanca. En este espacio natural protegido, que es una zona húmeda situada en el litoral Norte de la provincia de Castellón, esta rapaz tiene una de las escasas poblaciones ibéricas nidificante exclusivamente sobre vegetación natural.

Se determinaron las características del habitad utilizado por el aguilucho cenizo, tanto en la zona de  nidificación, recogiendo información sobre la vegetación en el entorno de los nidos, como en las áreas de campeo, describiendo el tipo de ecosistemas y proponiendo una superficie máxima para las zonas de caza. Se recogieron datos sobre fenología migratoria, averiguando los periodos de permanencia de la especie en el Prat, y reproductora, determinando un periodo de incubación 28-32 días y de desarrollo de los pollos de 28-40 días.

En el estudio de la nidificación, se localizaron y siguieron 206 nidos, estimando la población reproductora total en  234-260  parejas, determinando un tamaño de puesta media de 4,47 huevos, una eclosión media de 3,63 pollos, una  tasa de vuelo del 79,96 % y una productividad media de 2,21 pollos volanderos por nido, estimándose en 517-575 los pollos que habrían volado en los 8 años de seguimiento. Se encontró la mayoría de los nidos (94,78 %) en agrupaciones (distribución contagiosa), calculando una densidad media de 0,4 nidos / ha con máximos de 1,23 nidos / ha.

La proporción de sexos o sex-ratio (hembras / machos) encontrada entre los pollos fue de 1,5, con un peso medio en pollos desarrollados de 295 g para los machos y 339 g para las hembras. Se marcaron 262 pollos con anilla metálica, de los cuales 130 lo fueron también, con anilla plástica de lectura a distancia (PVC), de los cuales, tras su regreso de la migración, se observaron e identificaron 2 ejemplares nacidos en el Prat y otro procedente del interior provincial. En 2 de estos aguiluchos marcados, se comprobó la reproducción con tan solo un año de edad.   

Se siguió la evolución de la población nidificante, encontrando una media de 30,88 parejas reproductoras por año, con un máximo de 35-40 y un mínimo de 20-22 y detectando un claro descenso durante los 2 últimos años, atribuido a causas meteorológicas,  por intensas lluvias primaverales y brusca subida de los niveles de agua en la zona húmeda.       

Al estudiar la alimentación, se determinó una dieta compuesta principalmente de aves (56 %), grandes insectos (27 %),  reptiles (11 %) y pequeños mamíferos (6 %). Se encontraron diferencias entre la dieta de pollos y adultos, detectando también un cierto grado de canibalismo, depredación intraespecífica y parasitismo alimenticio.

Se recogieron datos sobre mortalidad, tanto de huevos como de pollos, encontrando una perdida completa de 45 nidos (22,33 %). Se registro la muerte o desaparición en los nidos de 108 pollos (19,89 %), de los cuales el 4,65 % fueron muertos por depredación de mamíferos, el 16,67 % fueron comidos y en algunos casos también matados por sus congéneres, otro 16,67 % podría haber muerto por enfermedad o intoxicación y en el restante 62,04 % no se averiguaron las causas de mortalidad.

Los aguiluchos cenizos del Prat, al nidificar sobre vegetación natural, no padecen todas las problemáticas asociadas a las poblaciones reproductoras en cultivos cerealísticos. La conservación de su hábitat de nidificación, aunque no exenta de problemáticas de origen humano (extracción de turba, ganadería, incendios, molestias), esta bastante asegurada, por su total inclusión en una zona protegida (parque natural, ZEPA, Convenio Ramsar). En diferente  situación se encuentra la zona de campeo y caza, que puede verse alterada en un futuro próximo de cumplirse los planes urbanísticos previstos y también por la progresiva transformación de zonas de secano y monte en cultivos de cítricos.